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miércoles, 22 de febrero de 2012

Compañero Cigarro



Trato de escabullirme en tus andanzas
Para preguntarle al sol por qué respiro;
Y tú, te arropas con las arterias de mi entibiecido cuerpo,
Para hacerlas llegar a tu corazón.
Y afectar, de pasada, el mío.

Entre el cenicero y la tierra
No es mucha la diferencia,
Pues los dos van siendo lecho de lo que se calcina,
De pedazos de nuestra historia
Que se fracturan y desprenden,
Y los dos nos albergan como desecho de lo que quedó.

Compañero cigarro,
Es tan inexorable tu destino,
Que a veces te siento espejo entre el paisaje,
Es tan delicado tu fulgor,
Que a veces te siento como el amor.


domingo, 19 de febrero de 2012

Haber sido letra




Es el poeta el egoísta más profundo,
Que cubre de tinieblas los cerros
Cuando no se siente personaje.
Es el poeta el caudillo que más ama,
Cuando se entrega de cuerpo entero al papel
Sólo para decirle a aquel que lo extraña.

Quiero asumir que me asumo asumiéndote,
Más es la letra la que hoy te guarda,
Toca tus dedos, ansia tu cama,
Es la que grita cuanto te ama…

Y ésta es la pregunta de todo poeta:
¿No será más fácil haber sido letra?...






domingo, 12 de febrero de 2012

No te lo he quitado...



Jamás te he quitado un te amo,
Nunca lo ocultaría ante tu presencia.
Puedes asirte de mi último aliento si quieres
Pero no evitarás que la oración te acompañe;
No evitarás que me desgarre
Clamando tu auxilio,
Tu pecho
Y tu llave. 

El Desalojo




Los caminos de los desalojos
Son los tropiezos fugases
De las ventanas y amarguras
Que destierran lo ventajoso.
El camino de las horas torpederas,
Donde la pregunta con que me acosas
Me sigue enloqueciendo,
Es el susurro que me insta a seguir,
A seguir en silencio,
A seguir alucinando que tristes son ellos
Que todo les pasa a ellos,
Y que ellos no podrán entrometerse
Sino hasta que acaricien
El vidrio límpido
De mi rostro blanquecino
En barniz de ultratumba, bañado.


Remolino de episodios cálidos


La ventaja del infierno es que escupe lo que come,
La sordera de tambores que aquí adentro se alborotan,
Mis cercanos no lo notan pero tú sabes que existe.
Lo que algún día me diste, hoy no quiero que arrebates,
Me desnutro en mil embates me fatigo de la ruina
No necesito vitamina, necesito que me hables;
Necesito que camines y me enseñes a mirar
Pues después de tanto llanto mi sazón  volvió a nublar.

Conociste la mentira, por mi boca ella brotó,
Cientos de desilusiones a pesar de este amor,
Hoy ya no cuestiono nada, solo quiero que camines.
Cantos de afinadas voces atiborran mi cabeza
Sé que no es hoy la cerveza, sino otro estupefacto
Fueron las canciones, fue el simple sentir y el tacto.
Ni calmados ni muy graves fueron los últimos instantes,
Pero tanta calma me ofrendaron
Tanto amor en un solo instante…
Todo el planeta te estuve buscando
Todas las lunas observe trasnochando
Todos los perros intimidé observando
Y todos los días me sentí agonizando…
Llegaste a revolucionar mis pupilas,
Caminaste conmigo para que el desierto no me hirviera
Me perdonaste la vida, la rutina, la histeria…

De pronto
Suben las olas hacia mis pupilas
Y cuencas microscópicas
Atiborran mi frente;
La ciudad me azota,
Sus balas grises congelan mis parpados
Impertérrito en las veredas de mis manos
Asomo todo el bien que  me has hecho
Tanto es mío tu pecho y no quiero asfixiarlo
Congelado en tu aroma vivo profetizando
Palomo rebelde azul
Remolino de episodios cálidos y llenos de esperanza
Tantos son los motivos para estarte amando.













Miseria y martirio




Blasfeman las estrellas
Que te he perdido,
Se enteran los silencios
Que no me cobijas.

El martirio de los sonidos indelebles
Se acentúa en mi garganta.
Brindan los enemigos de mis sueños.
Se escuchan carcajadas de las polvorientas bocas inescrupulosas.

La canción vigilante de mi pueblo me empuja en la miseria;
En la miseria de mi alma de secreta sangre
Donde se bañan los dolores iracundos del solaje;
Y el rio me ha visto ser él…







sábado, 4 de febrero de 2012

En una misma gota de lluvia



Compañeros de vida,
Díganme cómo es que somos tan distintos,
Y a la vez tan iguales en un mismo segundo.
Díganme por qué la forma de amar
Se aleja tanto del fondo
En una misma gota de lluvia,
Y es perfecta en variadas hojas de otoño.

Somos todos un camino,
Expelemos diversidad.

Díganme si se ha perdido el coral de los cuerpos,
Que brindaba embriagado en el tejido de la noche,
Cuando los dedos de aquel otro que los miraba
Sentía deseo de sus rincones.

Señálenme apenas un ruido que nos distinga de los ángeles,
Cuéntenme un solo versículo sin que sientan necesidad.
Aterrorícense!,
Los gemidos son los mismos
En Santiago y en Roma.